El cultivo de microalgas no es algo novedoso, muchos de los métodos y conceptos que se usan hoy en día fueron desarrollados a finales del siglo XIX y principios de la pasada centuria. En décadas posteriores, se han ido refinando por la intervención de varias disciplinas que han trabajado de manera conjunta: biología, ingeniería de procesos, matemáticas y física. En los últimos 30 años, la industria biotecnológica de las microalgas ha crecido y se ha diversificado de manera significativa. Sin embargo, las aplicaciones comerciales existentes, todavía se hallan limitadas a comercios de bajo volumen y gran valor añadido como el de los suplementos alimenticios o el de los extractos (por ejemplo, el beta-caroteno). De acuerdo con un informe de IEA Bioenergy del 2010, la cantidad de biomasa algal producida comercialmente estaba en el entorno de las 9.000 toneladas. 1,2,3,4 Actualmente, el interés creciente que despiertan el empleo de las microalgas en la obtención de biocombustibles y e...